viernes, 30 de diciembre de 2016

Marco

Marco el pulso de esta hora fatal
el final está cerca
Marco los pasos de la sombra intrusa
me miro a mí misma y no me veo
Marco una cruz sobre cada párpado tuyo
la noche me enseña el deterioro
Marco el óxido en las bisagras del pensamiento
limpio mis córneas queriendo ver claro
Marco el libro de poesía breve
te imagino maldito y desahogado
Marco el tiempo que no existe
la división arbitraria de la agujita inventada
Marco tu boca en mi espejo empañado
el alba está compareciendo
Marco cada palabra en el ruin almohadón
tapo tu boca para que calles y sientas
Marco el laberinto en tu imaginación
me inclino ante vos execrable y desnuda


8½ (1963), Federico Fellini

Los secretos: una transmisión transgeneracional

 “Lo que es callado en la primera generación,
la segunda lo lleva en el cuerpo”
Françoise Dolto


          La familia es lo permanente, lo que estaba antes de que llegáramos; le pertenecemos mientras vivamos y seguirá existiendo después de nosotros. Todas las familias tienen secretos guardados. Muchas deciden silenciarlos como si al hacerlo desaparecieran. Pero estos  forman una estructura que pujará por salir de diferentes maneras sobre las generaciones siguientes. Todos los secretos están guardados en un mismo cajón, el cajón de los secretos, y si develas uno, corres el riesgo de que pase lo mismo con los demás.
Necesitamos ponerle palabras a lo no dicho, reconstruir el pasado de nuestros ancestros. Reconstruir, en definitiva, nuestra historia personal y colectiva.
          En la novela Mala luna de Rosa Huertas, Clara, uno de los personajes centrales, señala que “los adultos siempre esconden un fantasma en algún cajón. Muchos creen que lo han olvidado, de hecho lo olvidan, hasta que algún día alguien, o ellos mismos, abren ese cajón en un descuido y ya no saben cómo volver a cerrarlo”. Clara, sin querer, había abierto el cajón de los recuerdos que el abuelo quería olvidar.

        La novela aborda la reconstrucción de la memoria histórica de la Guerra Civil española, sus consecuencias en el presente y el tema de la reconciliación, puntualizando en la vida de Miguel Hernández y en la interacción entre dos generaciones:  la de quienes vivieron aquel período doloroso siendo muy jóvenes y la de los adolescentes actuales, sus nietos.
Dos adolescentes (Clara y Víctor), compañeros de escuela, generan una amistad después de descubrir que sus respectivos abuelos conocieron a Miguel Hernández en distintas circunstancias que marcaron su vida. Pero, sobre todo, los une la investigación por conocer y  reconstruir el pasado de sus abuelos y encontrar un cuaderno de versos que supuestamente había escrito el poeta. Sin embargo, descubrirán que el cuaderno contiene la autobiografía del abuelo de Víctor, en la que se relatan los años en los que vivió el poeta (su adolescencia en Orihuela, la estancia en Madrid y su final en la cárcel), y con el que compartió amistad, y también, por otro lado, su rivalidad con el abuelo de Clara.
Así, Clara y Víctor inician la búsqueda de la verdad con el objetivo de reconstruir la memoria colectiva y familiar.


Ahora, más de medio siglo después, los nietos de aquellos dos hombres                                  pisaban las mismas calles y buscaban un sentido al pasado. Estremecía pensar que la historia y la gente había desaparecido como humo que se desvanece o el arado que deja un surco momentáneo. Ellos seguían las huellas de un profundo agujero, cavado a golpe de versos
por un poeta cabrero. (Huertas, 2009. Cap. 15, p. 96).
Un secreto muy bien guardado, una pulsión del pasado removido. Victor sentía que no había alcanzado a conocer a su abuelo y que todos estos años había recibido por parte de su padre un silencio hermético sobre los tiempos de guerra.


Víctor miró a la chica a los ojos. Él creía que en todas las familias la actitud era parecida: no remover el pasado. ¿Para qué hacerlo, si no se puede cambiar?

El tiempo de la guerra y la historia de sus abuelos se abría, para estos jóvenes, como un paréntesis vacío y oscuro.

viernes, 26 de febrero de 2016

Garrapiñada y recipiente en origami


Adoro el aroma de este dulce y me recuerda los paseos en la plaza y la calesita. Una tradición en las fiestas y en las esquinas porteñas. ¡Se comen preferiblemente calentitas!

La receta

Ingredientes:

1 tazas de agua
2 taza/s de azúcar
2 cucharadita/s de esencia de vainilla
2 taza/s de maní

Preparación:

Colocar todos los ingredientes dentro de la olla (preferiblemente una de cobre, si no usar una olla vieja). Poner la olla sobre fuego fuerte revolviendo con una cuchara de madera sin parar en ningún momento.
Cuando la mezcla comienza a espesar quiere decir que se están comenzando a formar las garrapiñadas. Este es el momento para bajar el fuego al mínimo. Cuando toma el clásico color ámbar fuerte quiere decir que ya están listas.
Cuando retires las garrapiñadas del fuego esparcilas sobre una fuente o mesada de marmol para que bajen la temperatura y sean más fácil de separar.

A disfrutar con mate, en helados, solas o con lo que más te guste!




Los cuencos de origami se hacen partiendo de tres papeles de 15x15cm, podes usar hojas de revista o cualquier papel que prefieras. En este caso yo utilice papel tecel.

¡Manos a la obra!

lunes, 22 de febrero de 2016

Bolsitas Totoro

TO TORO TO TO RO



Torta de manzana, canela y pasas (muy fácil y económica)

1/2 taza de aceite
1 taza de azúcar
3 tazas de harina ludante
1 taza de leche
1 Manzana grande rallada
50gr de pasas de uva
canela


Poner en un bol el aceite, la manzana rallada, el azúcar y unir bien. Luego incorporar la harina con la canela y por último la leche. Mezclar bien y agregar un poco más de leche si es necesario.

Al horno!



sábado, 20 de febrero de 2016

Taller de Origami

Este año vuelven los talleres de Origami. Esta vez en su versión INTENSIVO, para que en una sola tarde puedan aprender a leer diagramas, hacer móviles, cajas, grullas, flores, animales. Buena propuesta, ¿eh?

Foto de mi bombón sosteniendo una estrella que mamá le bajó de un cielo de papel  ♥ 

www.facebook.com/mononokeorigami



miércoles, 17 de febrero de 2016

Diez meses

Sin límites la noche, pura, despierta, sola,
solícita al amor, ángel de todo gesto.


lunes, 15 de febrero de 2016

Komorebi

木 漏 れ 日 




Komorebi es una hermosa palabra japonesa que no existe en español. Se refiere a la luz del sol que se filtra a través de las hojas de los árboles. Inspirador 

sábado, 13 de febrero de 2016

Que florezcan mil cactus

Cada cactus de la casa se le parece por dentro, un poco por las espinas pero más por el silencio 




















Origami

Hace seis años que transmito este maravilloso arte de plegar. Es fabuloso sentir cómo mientras las manos están inquietas, la mente y el corazón disfrutan la calma.

¿
Quién dijo que a meditar se aprende sólo cerrando los ojos?



Momentos chiquitos, tesoros diarios y alegrías compartidas. Miradas que vuelven a mirar, que re-significan. Porque la felicidad es más chiquita de lo que pensamos.



Refreshing

¡Qué calor! es la frase más escuchada por estos días. Para combatirlo, un LICUADO DE PEPINO, LIMÓN Y MENTA bien pero bien fresquito. 

Cortar rodajas de pepino y de limón bien finitas (previamente sacarle la cáscara), ponerlo en una multiprocesadora junto con un par de hielos. Machacar hojas de menta en un mortero. Incorporar todo en jarra de agua fresca.




Fresco, natural.
¡A disfrutar!

Tip: se le puede agregar un toque de jengibre rallado, va muy bien!

viernes, 12 de febrero de 2016

Bajo la arena


Como esta noche logramos domar temprano a la fiera más chiquita de la casa, buscamos en la programación del cable alguna peli interesante para ver. Canal encuentro nos dió la satisfacción. Si es francesa, es buena. Ese es uno de mis lemas. Y otra vez no me equivoqué; protagonizada por la bella Charlotte Rampling y dirigida por François Ozon, la fascinante "Sous le sable" (bajo la arena) cuenta la historia de una pareja que lleva venticinco años de casados y se va de vacaciones; mientras ella toma sol en la playa, él decide refrescarse en el mar. Las horas pasan y la mujer ve que su marido no regresa. Lo busca incesantemente pero jamás lo vuelve a ver. Un drama psicológico que se debate entre la desgracia, el suicido y el abandono.  


                                         

¿Qué poemas nuevos habrá ido a buscar?

Yapa: por el mismo canal y después de la película, un especial de McLuhan hablando sobre el deporte como forma de comportamiento violento regulado. Un gran visionario este señor.

La línea


Hace unas semanas nos acercamos a La Nube, -un MEMORABLE espacio cultural y librería infantil en Chacarita- para ver el recital de Dúo Karma, banda que ama nuestro pequeño desde la primera vez que se la hicimos escuchar.

Cuando terminó el espectáculo dimos una vuelta por la librería y nos tentó mucho un libro que tengo en vista hace mucho tiempo; "La línea" de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes. Fue publicado en 1975 y al año siguiente recibió el Premio de la Casa de las Américas. La dictadura militar argentina lo censuró por considerarlo "peligroso", pero en el 2003 Ediciones del Eclipse decidió reeditarlo. Es una joyita, una historia de alegrías y tristezas, como todas las de la vida real. 





"Una línea es una sucesión de puntos. La historia una sucesión de hechos. Los puntos hacen la línea. Los hombres hacen la historia”.

Pan integral de avena

2 tazas de avena mediana o gruesa
3 tazas de harina integral
1 cucharada de aceite
1 cucharada de sal rosada o marina
1 cucharada de levadura seca
2 cucharadas de azúcar mascabo molida
2 cucharadas de lino/sésamo/girasol molido (opcional)
500 a 700 cc de agua tibia



Mezclar los secos y luego agregar el agua con el aceite del centro hacia la periferia hasta lograr una consistencia de bizcochuelo. No se amasa. Revolver en forma circular con cuchara de madera. Dejar leudar por 30 minutos o hasta que duplique su tamaño. Hornear a horno medio por 40 minutos en molde aceitado y enharinado.

Decorar el bollo con avena seca. Pinchar con cuchillo el centro sin sacar el bollo del horno, si sale limpio retirar y dejar entibiar antes de desmoldar. Conservar en heladera o freezer (hasta dos meses).


                               


Es HERMOSO ver cómo crece la masa. Es como dar vida.
Mezclar y dejar que la naturaleza y la química hagan lo suyo.



Un éxito. Sobre todo para el más chiquito de la casa.

Carol


Ayer hicimos la primer salida solos desde que nació Dante. Tardamos nueve meses porque todas las veces que planificábamos paseo de novios algo lo impedía; nos agarraba fiaca, el niño estaba fastidioso o no pasaban la película que queríamos.
Puras excusas blandas. 

Ayer nos dimos el merecido gusto y vimos "Carol", un drama romántico británico-estadounidense protagonizado por la impecable Cate Blanchett. Ambientada en los años 50 (qué bien le sientan a esta mujer las películas de época), dos mujeres se enamoran en Nueva York a principios de los años cincuenta. 
Está basada en una novela de Patricia Highsmith (novelista estadounidense famosa por sus obras de suspenso).
Nos gustó MUCHO. Una película perfecta, que oscila entre lo explícito y lo sugerente. 


Yapa: cuando salimos del cine nos dio tiempo para tomarnos un helado en "Las grutas", la preferida de Spinetta. La banana a la crema es INSUPERABLE.

Escena de la película dónde Therese interpreta un tema de Bill Evans en piano para Carol.

Cuando sea lesbiana voy a gustar de ella.